En medio de la
soledad podemos reflexionar, indagar, conversar con nosotros mismos. Podemos
planificar sueños y trazar caminos para lograrlos. Pero solo en la calidez de
la compañía y en el deleitable confort de las relaciones interpersonales, de
conocimiento y de entusiasmo, podemos edificar esas travesías hacia el alcance
de nuestros sueños y nuestro éxito. La universidad no es el campus físico que
observamos mientras caminamos, sino las dinámicas sociales, culturales y
académicas que en ella se desenvuelven. Son los estudiantes el propósito de la
vida universitaria y somos nosotros
quienes damos vida a la Universidad. Si
en la soledad nacen nuestros sueños; la universidad es el camino para
lograrlos.
El filosofo
alemán Immanuel Kant, de cuya obra invito a indagar, expreso un concepto
bastante interesante: La insociable sociabilidad. Es decir, la permanente
intención del individuo de separarse de la sociedad y la permanente atadura hacia
la misma. Es un concepto que intenta explicar los conflictos sociales a través
de la historia. Sin embargo, no es por eso que lo cito, sino para recordar a
toda la comunidad Ipcista, que dentro del espacio y la atmosfera de reuniones,
de risas, de conversaciones y producción de conocimiento que llamamos
universidad, somos todos indisolublemente parte de esta sociedad: la sociedad
académica, la sociedad de retos, la sociedad de amigos, en fin, la sociedad
universitaria. Diría Kant podríamos tratarnos de desprender de esta sociedad
ipcista, por el trabajo, por quitarnos las pesadas responsabilidades
universitarias o simplemente por distraernos un poco, pero sin querer o queriendo
tal vez, somos parte de esta casa de la sabiduría… Es por eso que ante la apatía
y la indiferencia debemos rescatar o
crear un verdadero sentido de pertenencia, de los espacios universitarios, de
los conocimientos y de los ideales que son las bases de nuestro IPC enmarcados
en esa estrofa de nuestro hermoso himno; Educar, Educar y Educar…
Desde el
movimiento Somos Ipcistas se esta trabajando sin cesar, con la motivación de
los sueños y el combustible de una voluntad decidida estamos edificando una
universidad mejor. Nuestro movimiento ha nacido en medio de la
indiferencia en las protestas
estudiantiles y la detención temeraria de una ipcista, para demostrar que solo
la participación mantiene viva la llama de una casa de estudio para que los
vientos de cambios sean posibles. No es de desconocimiento los golpes hacia la
realidad docente en nuestro país. Que lo
digan los miles de educadores que trazamos la luz del conocimiento a miles de
jóvenes de nuestro país en medio de un andar árido y rustico. Es esa la
realidad que tu y que yo debemos enfrentar hoy y mañana, y que no admite indiferencias
ni miradas perdidas. Si la casa de
formadores no hace nada para rescatar, como diría Fernando Savater, el valor de
educar, el futuro se empañara y correrá peligro. Solo desde el hoy
construiremos el mañana.
He depositado
mis esperanzas, mis sueños y mis ideales en este movimiento. Para lograr una
universidad con voz, no de los escasos dirigentes que hacemos vida dentro de
ella, sino de los miles de estudiantes que hacen posible esta universidad. Para
edificar una universidad que amplíe nuestras capacidades y talentos. Para que
enarbolemos las banderas de la importancia y la trascendencia de la educación y
del verdadero valor de educar, pero sobre todo, para que esta casa de la
sabiduría y la formación trace con la tiza del conocimiento un camino que
ilumine el oscurantismo que hoy nos asecha… Por eso, mediante estas líneas
llenas de ganas y de proyectos, pido apoyo a toda la comunidad Ipcista para
elaborar proyectos de formación, asumir las reivindicaciones estudiantiles.
Para hacer de la cultura la dosis diaria de frescura y para hacer del deporte
un entretenimiento por excelencia.
Me dirijo a los
estudiantes de música para hacer festivales para y por la universidad. A los
estudiantes de artes para hacer teatro y expandir la creatividad desde la torre
docente hasta el edificio histórico. Llamo a los de idiomas para hacer
concursos y abrir una posibilidad. A los estudiantes de sociales para dar a
comprender la realidad. A los de literatura para hacer de la poesía una rutina,
en fin, me dirijo a cada uno de los estudiantes, a los persuasivos, creativos,
entusiastas y a quienes tienen por talento la esperanza. Todos podemos poner un
ladrillo para la edificación de la universidad que queremos Apoyo, porque con un lápiz podemos escribir
pero con las ganas podemos hacer…
Danny Toro
@dyvert13
@SomosIPC
